escribir textos de calidad

Escribir textos de calidad: buscando al mejor redactor de contenidos

Descubre lo que debes saber acerca de los textos de calidad

Comencemos con una conclusión que me ha llegado hace poquitos días, acertada o desacertada, tú decides: “Para escribir textos de calidad no hace falta más que un teclado y un tema, las pajas mentales que muchos provocan, de las cuales también se lucran, son increíbles.

¿Qué opinas al respecto?, ¿Crees que el redactor de contenidos ideal para tu proyecto únicamente debe tener un teclado delante y unas directrices? Puede que todavía no lo hayas digerido, pero mi conclusión de esto es: ¿Escribir textos lo puede hacer cualquiera con un ordenador en casa?, ¿Debemos mirar únicamente el coste que éste tenga?, ¿Tú qué opinas?

Te diré lo que pienso yo acerca de esta frase

Es una solemne mentira. Como conclusión y como planteamiento. Tú puedes pensar lo que quieras y siempre será respetado, faltaría más, pero no podemos englobar a todo el sector que genera contenidos en la misma bolsa y con los mismos valores. Sería injusto.

  • ¿Son todos los expertos SEO unos farsantes y solo necesitan conocer la keyword?
  • ¿Y los coachs, son unos vendehumos y solo necesitan tener carisma y oratoria?
  • ¿Los programadores son unos vagos y apenas necesitan leerse un libro de HTML5?

Escoger el mejor redactor de contenidos para nuestro proyecto no es una tarea ni mucho menos sencilla, pero afirmar que todas sus habilidades las podemos hacer nosotros si tenemos un teclado delante, es como decir:

Dame una llave inglesa para que pueda hacer lo mismo que hacen en el taller y así poder reparar tu vehículo. 

Por lo tanto, no, escribir textos de calidad no es algo que pueda hacer cualquiera ni se puede contratar al azar. Lo siento si estoy ofendiendo a alguien.

Debes valorar muchas otras habilidades

No te voy a decir ahora que ser redactor de textos, copywriter, artista de la palabra o encantador de la frase, como quieras llamarlo, es una de las profesiones más complejas del planeta. No lo es.

Sin embargo, sí te puedo garantizar que no todo el mundo es capaz de engancharte con los contenidos que genera. ¿Y eso cómo se puede averiguar de un redactor? Pues como en el resto de profesiones, comprobando sus trabajos, leyendo sus publicaciones, conociéndolo, siguiéndolo. Ni por ser guapa/o, ni por estar todo el día moviendo las redes sociales, ni por ser el más pesado en conferencias.

Frasaken del día: Lo bueno que tiene la habilidad de escribir textos de calidad es que siempre pueden revisar tu trabajo y valorarte en el instante.

Para escribir textos de calidad se necesita un perfil de calidad

Nunca publico ni cito mis encargos por respeto al cliente, privacidad y porque no necesito contar lo que hago y para quién porque normalmente lo tengo prohibido, pero siempre se me escapa alguna reflexión o comentario que bien puede ayudarnos en este tipo de situaciones: Si quieres algo bueno, carajo, busca a alguien bueno.

“Es que necesito 10 artículos originales y me han pedido 150€, pero puedo conseguirlos por 30€ en total con otro copywriter”

Si llego a saber que alguien me va a pedir presupuesto teniendo en mente que vamos a regatear a 31€ poniéndonos en la piel del caso anterior, no me molesto ni en contestarle. Al igual que queremos al mejor redactor para nuestro proyecto, los redactores de contenidos también deseamos clientes que no sean carroñeros desagradecidos.

¿Cómo puedo saber que lo que me cobran está bien y el contenido es de calidad?

Normalmente, un texto, por corto o largo que sea, se sabe perfectamente qué calidad tiene una vez lo hemos terminado de revisar.

Hay párrafos que enganchan, el mensaje está más que claro y además, el redactor ha conseguido hacernos formar parte de lo que cuenta, ha provocado que nuestra atención esté completamente fijada en sus líneas.

Sobre precios andamos un poco más variados. Hay redactores que por 500 palabras pueden cobrar 150 euros, mientras que otros 5. La experiencia de los primeros es un elemento que hay que pagar, pero debes encontrar un equilibrio y saber identificar a los farsantes.

Debes saber para qué quieres ese texto y si precisa de habilidades especiales para ser redactado o no. Recuerda que no es lo mismo hacer un post sobre ahorrar en casa, que tener un proyecto dedicado a la publicación de artículos relacionados con tecnología aplicada a la salud, nanotecnología, etc. Si yo fuera tú:

  1. Busco un redactor que quiera A, o B.
  2. Sabiendo que quiero B, debo calcular cuánto tengo que invertir en contenidos.
  3. Teniendo claro un presupuesto, apuesto por abrir el navegador y comenzar la búsqueda.
  4. Consulto a amigos y conocidos si conocen algún redactor de textos.
  5. Valoro opciones.
  6. Sigo a los que me interesan y dedico tiempo en leerlos.
  7. Accedo a su mente, sé cómo escriben y cómo plasman las frases.
  8. Contacto con los seleccionados y pido presupuesto contando mi proyecto.
  9. Tomo una decisión.
  10. Cruzo los dedos y confío en las habilidades del redactor contratado.

Hay experiencias malas, esto es como cualquier otra tienda o servicio técnico. Puedes no quedar satisfecho/a, puedes perder tu dinero o incluso puedes perder la motivación por seguir con tu proyecto, esto último es lo más triste y peligroso.

Pero, ya que te has tomado la molestia de preocuparte por escoger bien y has priorizado las emociones y sensaciones que transmiten los contenidos sobre otros aspectos como el dinero, lo más probable es que encuentres a alguien que, además de escribirte, te aporte mucho más de lo que imaginas. Entonces te saldrá barato.

Copywriter, ex- futbolista en el recreo, ex- yonki del amor y ex-tremadamente feo! Apasionado de la gastronomía, el marketing y la redacción. Colaboro con diferentes agencias de contenidos en España.